viernes, 13 de noviembre de 2009

SALMO 91

MORANDO BAJO LA SOMBRA
DEL OMNIPOTENTE


El que habita al abrigo del Altísimo,
Morará bajo la sombra del Omnipotente.


Diré yo á Jehová: Esperanza mía,
y castillo mío; Mi Dios, en él confiaré.


Y él te librará del lazo del cazador,
 De la peste destruidora.

Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
 Escudo y adarga es su verdad.

No tendrás temor de espanto nocturno,
Ni de saeta que vuele de día;

Ni de pestilencia que ande en oscuridad,
Ni de mortandad que en medio del día destruya.

Caerán á tu lado mil, Y diez mil á tu
diestra: Mas á ti no llegará.

Ciertamente con tus ojos mirarás,
Y verás la recompensa de los impíos.


Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza.
Al Altísimo por tu habitación,
No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.


Pues que á sus ángeles mandará cerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.


En las manos te llevarán,
Porque tu pie no tropiece en piedra.


Sobre el león y el basilisco pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.


Por cuanto en mí ha puesto su voluntad,
yo también lo libraré: Pondrélo en alto,
por cuanto ha conocido mi nombre.


Me invocará, y yo le responderé;
 Con él estare yo en la angustia:
Lo libraré, y le glorificaré.


Lo saciaré de larga vida,
Y mostraréle mi salud.

AMEN!